La Noche de Halloween y la Noche de Walpurgis.

Tras estar demasiado tiempo desaparecida por estas lides, vuelvo con un tema un poco distinto pero a la vez muy atractivo debido a la cada vez mayor influencia de la cultura celta.

He decidido hablar de la archiuniversalmente conocida fiesta llamada Halloween y de la menos conocida Fiesta de Walpurgis. ¿Qué une a estas dos fiestas? La noche de Halloween se conoce también por ser la supuesta “noche de brujas”, pero ahora vamos a observar que realmente no es así…

HALLOWEEN

Los orígenes de esta fiesta se remontan a la fiesta pagana de Samhain cuyo significado es fin del verano. En la cultura celta, se celebraba el Samhain como el final de temporada de las cosechas, el final del estío y el comienzo del invierno (noche del 31 de octubre al 1 de noviembre)

Los celtas creían que en la noche de Samhain la delgada línea que separa el mundo de los vivos y de los muertos se difuminaba dejando pasar las almas de los fallecidos. Los espíritus de los ancestros eran invitados a pasar la noche alrededor de la hoguera mientras que a los espíritus malévolos se los expulsaba de la reunión.

¿De donde viene la tradición de disfrazarse? Cuando los espíritus malignos cruzaban al mundo terrenal los celtas se disfrazaban con máscaras y trajes para evitar ser dañados por éstos.

Tras la invasión romana, esta festividad fue asimilada e incorporada a las celebraciones romanas.

Como consecuencia de las celebraciones paganas la Iglesia traslada la fiesta del Día de los Difuntos al 1 de noviembre y poco a poco irá asimilando la fiesta de Samhain para acabar absorbiéndola por completo.

NOCHE DE WALPURGIS.

La Noche de Walpurgis o Noche de Brujas se celebra la noche del 3o de abril al 1 de mayo.

Esta festividad proviene de las creencias germánicas donde se invocaba a los dioses de la fertilidad. Se celebraba el final del invierno y el comienzo del verano, donde la luz gana espacio a la oscuridad. En otras comunidades como la celta se celebran las hogueras de Beltane.

La festividad fue adoptada en algunos puntos de Alemania para usos de brujería; después fue absorbida por la llegada del cristianismo y se le atribuyeron vagos orígenes relacionados con un supuesto cumpleaños de Satanás. Los cristianos nombraron el 1 de mayo como el día de Santa Walpurgis, patrona de las campesinas y sirvientas y considerada protectora del arte de la prestidigitación.

Que las brujas no os encuentren el próximo mes…

La Oficina Pro-Cautivos de Alfonso XIII

Después de una reseña y unas cuantas entradas sobre los Reyes Católicos creo que es hora de cambiar de reyes y por qué no, de dinastía.

Hoy voy a hablar de un rey que fue destronado, que reinó de 1902 a 1931, con más errores que aciertos. Sin embargo, en esta entrada hablaremos de su mayor acierto: la Oficina Pro-Cautivos. Y cómo no os presento a dicho monarca: Alfonso XIII (1886-1941)

La Oficina Pro-Cautivos es la primera acción humanitaria gubernamental registrada en la historia, con el fin de intentar de dar respuestas a los familiares de los militares o civiles sobre su paradero durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918). (Debemos recordar que España fue neutral en la Gran Guerra.)

Todo comenzó de manera casual cuando el rey de España recibió una carta de una lavandera francesa que le pedía ayuda para conseguir localizar a su esposo, quien había desaparecido durante la batalla de Charleroi. La mujer le pedía ayuda para encontrarlo, ya fuera vivo o muerto. A nuestro rey le interesó la petición y movió toda la maquinaria diplomática para encontrar al marido de la lavandera, que se encontraba vivo en Alemania, e intermedió para que al prisionero le permitieran enviar una carta a su esposa.

El suceso se transmitió boca a boca y llegó hasta un pequeño periódico llamado Lpanorama_1e Petite Gironde,quienes publicaron un artículo hablando de la ayuda humanitaria y desinteresada del Rey de España. Este artículo originó que una oleada de cartas llegaran al Palacio Real de Madrid en busca de ayuda para encontrar a familiares que estaban en paradero desconocido. Al ser imposible atender tantas peticiones de ayuda con su secretario personal, creó la Oficina Pro-Cautivos, en la que trabajaron más de cuarenta personas.

Durante la Primera Guerra Mundial, el proyecto de ayuda humanitaria dio una respuesta a más de 200.000 personas, salvando a algunos soldados de morir fusilados y ayudando a las familias que se encontraron en medio del conflicto poniéndolas a salvo.

Este acto humanitario llevó a Alfonso XIII a ser propuesto para el Premio Nobel de la Paz. ¿Qué cosas tiene la vida, no? Hoy en día la Oficina Pro Cautivos es un ejemplo de solidaridad y altruismo, que (y es mi opinión) apenas es nombrado hoy en día en nuestras escuelas.

Paradojas de la vida, este mismo rey fue el el que en 1921 estuvo involucra
do directamente en el Desastre de Anual, el que unió su destino a un dictador como Miguel Primo de Rivera y el que abandonó (como una rata abandona el barco cuando se hunde) España en 1931 aduciendo querer evitar una Guerra Civil que desgraciadamente, ya estaba escrita en el futuro del país.

Con sus luces y sus sombras, Alfonso XIII hizo algo que ningún rey de su época se atrevió a hacer: crear una oficina donde aquellas personas que habían perdido a familiares en la guerra pudieran encontrarlos.

Sobre La Corona Partida y el Ministerio del Tiempo.

Hoy vengo a hablaros de mi opinión sobre las críticas que reciben tanto la serie del Ministerio del Tiempo como la película de La Corona Partida.

Empecemos por el Ministerio del Tiempo: seguramente ya habréis oído algo sobre ella si no sois unos auténticos “ministéricos”. Pues bien, el primer capítulo de la temporada ha recibido algunas críticas como: “tratan mal la Historia de España”. Probablemente se refieran al trato que en la serie se le da al Cid, el mito español por excelencia. Pues señores, al fin y al cabo es un trato correcto, pues el Cid nunca fue un patriota ni un adalid de la Reconquista.

Debemos diferenciar entre leyenda e historia, frase que aparece en repetidas otve-el-ministerio-del-tiempo-logo-seriecasiones en el capítulo pues la leyenda del Cid es solo eso, leyenda. La realidad es un poco más dura pues el Cid durante toda su vida mantuvo tensas relaciones con el rey de Castilla Alfonso VI y fue cambiando de un bando a otro según sus conveniencias. Podríamos tacharlo de una especie de mercenario que no aceptaba señor alguno, solo su propia persona.

Pero la realidad no hace que se desmerezca su persona, no hace que se pierda el respeto por él. Solo nos otorga un poco más de luz sobre una figura de nuestra historia muy mitificada. ¿Qué más da si fue mercenario o no? ¿Qué más da si le importaba el honor? Nada. Pero tengamos presente siempre la realidad para que podamos diferenciarla del mito.

Y ahora vamos con La Corona Partida: debido al estreno de esta película en el cine, muchas revistas y sitios web especializados tachan el estreno de “fracaso”.

Por supuesto que esta película no va a tener los espectadores que tienen otras como “Ocho apellidos vascos” o como “Palmeras en la Nieve” principalmente por varias razones:

1º No se le ha dado toda la publicidad de la que disfrutaron en su tiemla_corona_partida-881246091-largepo otras filmaciones.

2º No es una película de “marketing”

3º No nos engañemos, la película no es para todos los públicos.

Por eso, no va a mover a tanta gente como otras producciones con otros temas más atractivos. Desengañémonos, en España una película sobre nuestra historia (bien hecha) nunca será un taquillazo, desgraciadamente.

Por último, todas las críticas asemejan el largometraje con “Juego de Tronos”, cosa que yo, como lectora de los libros y receptora de la serie me ofende. La Corona Partida no es el “Juego de Tronos” patrio, porque básicamente no es ficción, es historia. Y por mucho que los libros estén basados en personajes históricos nunca se asemejará un mínimo a nuestra realidad histórica.

 

 

“España es un país formidable, con una historia maravillosa de creación, de innovación, de continuidad de proyecto… Es el país más inteligible de Europa, pero lo que pasa es que la gente se empeña en no entenderlo”

Julián Marías

RECENSIÓN DE UN LIBRO: ISABEL DE CASTILLA.

Hoy os traigo la recensión de una biografía de la Reina:

Ficha técnica:

TÍTULO DE LA OBRA: ISABEL LA CATÓLICA. Estudio crítico de su vida y su reinado.
AUTOR: Tarsicio de Azcona.
AÑO: 1993
EDITORIAL: BIBLIOTECA DE AUTORES CRISTIANOS.
EDICIÓN: tercera edición.
PÁGINAS: 1030.
GÉNERO: biografía.

Sinopsis:
Isabel de Castilla nace en la villa de Madrigal de las Altas Torres el 22 de abril de 1451, Jueves Santo. Es la primogénita del rey Juan II y de su segunda esposa, la reina Isabel de Portugal. Sus primeros años de infancia transcurren en el palacio de su padre, situado en la villa donde nació.
El 17 de diciembre de 1453 nace su hermano Alfonso en la localidad de Tordesillas. Estos dos nacimientos son muy importantes para Castilla, pues el Príncipe de Asturias, Enrique de Trastámara, hermanastro de ambos, todavía no había tenido descendencia con su primera esposa, Blanca de Navarra; tiempo después pedirá la nulidad matrimonial.
Como mencionaba antes, la primera infancia de Isabel se sucedió entre los muros de lo que hoy es el Monasterio de Nuestra Señora de Gracia; y se desarrolla durante los acontecimientos acaecidos a Don Álvaro de Luna, que provocan el empeoramiento de la salud del rey, y finalmente muere el 21 de julio de 1454, cuando la infanta Isabel contaba con tres años de edad. En el testamento de Juan II se establece la sucesión del reino: su sucesor sería Enrique seguido de Alfonso y finalmente, Isabel. El rey concede a su hija las villas de Cuéllar y, a la muerte de su madre, la de Madrigal; así como una renta para su mantenimiento.
Tras la muerte de Juan II, la reina viuda Isabel de Portugal se retira con los infantes a sus villas; sabiendo que en ese momento Alfonso es el heredero de la corona castellana, pues Enrique IV no tiene descendencia. El rey se casa en 1455 con Juana de Avis; y aquí se producen dos interrogantes que más adelante provocarán dudas en torno a la legitimidad de la princesa Juana: ¿podía Enrique IV tener hijos? ¿Era legal su boda con Juana de Avis?
Juana de Castilla nace en febrero de 1462 en Madrid, por eso son llamados a la corte los infantes Alfonso e Isabel (a la edad de 11 años). Ambos viajan acompañados de Gonzalo Chacón, Comendador de Montiel y su séquito. Isabel ejercerá de madrina de Juana en su bautizo.
En cuanto a la formación espiritual, su madre le organizó la vida en torno a la religión, haciendo que su hija fuera una ferviente creyente.
En el contexto político, la consiguiente guerra civil que se daría años más tarde entre su hermano Alfonso y su hermanastro Enrique IV viene promovida por la clase nobiliaria. La fuerza dominante de la época es la nobleza, la cual supondrá un gran problema a Enrique IV y a Isabel; ésta última disminuirá su poder político pero no el económico. La nobleza se sitúa en los puestos de más poder alrededor de la figura del monarca, y se empieza a mover en cuanto el soberano asciende al trono. En 1455 se forman dos partidos que se disputan la privanza en la corte y la provisión de los dos maestrazgos de Santiago y Calatrava: por un lado los hermanos Pacheco y Girón junto al arzobispo de Toledo Alfonso Carrillo; y por otro, Miguel Lucas de Iranzo, el obispo Barrientos y el duque de Medina Sidonia.
Enrique IV con la ayuda de la reina Juana hará sinceros esfuerzos por asimilarlos mediante pactos con las partes para atraerlos a su causa. Sin embargo, las figuras que más se acercan al rey son Beltrán de la Cueva y Juan Pacheco quedando como privados del monarca, éste último quedando relegado a un segundo plano por Beltrán encabezará el levantamiento contra el soberano; que dará lugar a la cuestionada paternidad de éste y a la Farsa de Ávila, en la cual se despoja a un pelele que representa al rey, de su corona y su cetro, y a la posterior guerra civil. Tras la Batalla de Olmedo, ambos bandos negocian una tregua que durará seis meses.
En cuanto a Isabel, su adolescencia transcurrió entre las alianzas matrimoniales propuestas por sus hermanos. En 1457, Enrique IV promete a Isabel con Fernando, hijo de Juan II de Aragón; también será prometida con Carlos de Navarra, pero el fallecimiento de éste desbarata el proyecto. En 1464, el rey negocia un acuerdo matrimonial entre su hermana y el Alfonso V de Portugal. Durante la guerra civil, la infanta y su hermano Alfonso se separan, quedando ésta última en la corte. La nobleza y el rey pactan que Isabel tenga casa propia en Arévalo pero que resida en Segovia por el momento. Sin embargo, el soberano vuelve a concertar un matrimonio de su hermanastra con Pedro Girón. El acuerdo hacía que Pacheco y el bando nobiliario estuvieran más cerca de la posición del monarca.
Por otra parte, la relación de Isabel con su hermano es nula durante gran parte de la guerra. Solo cuando Segovia cae en el bando nobiliario los hermanos pueden reencontrarse y celebrar el decimocuarto cumpleaños de Alfonso en Arévalo con su madre. Sin embargo, meses después, el 5 de julio de 1468 el príncipe moría tras días de agonía.
Con el heredero muerto, el bando nobiliario hizo que Isabel se proclamara heredera de Enrique IV. En cambio, el bando isabelino se debilita y busca apoyos en el vecino reino de Aragón. El arzobispo Carrillo y la nobleza negocian el matrimonio de la infanta con Fernando de Aragón. El bando de Enrique IV viendo esto como una amenaza decide iniciar negociaciones con el bando contrario que se hacen efectivas en la Concordia de los Toros de Guisando. En ella Isabel reconocía la autoridad legítima del monarca. Enrique IV apartaba de la línea sucesoria a su hija Juana y nombraba heredera y Princesa de Asturias a Isabel, otorgándole un señorío y rentas debido a su nueva condición. Tras los pactos Isabel se trasladó a vivir a Ocaña. Por otra parte, la diplomacia aragonesa buscaba el matrimonio de la princesa con el heredero a la Corona de Aragón y se iniciaron los acuerdos. A pesar de esto, el rey planeaba la boda de la infanta con Alfonso V de Portugal de nuevo y de Juana con el heredero a la corona portuguesa, Juan. En el reino no se vio con buenos ojos el plan del rey castellano, pues la sucesión del reino no estaba asegurada.
En 1469, Isabel opta por el matrimonio con Fernando de Aragón. El 7 de marzo de 1469, se firman las capitulaciones de Cervera. Isabel huye de Ocaña y se dirige a Arévalo para recoger a su madre y refugiarse en Ávila, ciudad afín al bando isabelino. Mientras tanto, el soberano de nuevo organiza el enlace de su hermana con Carlos de Guyena. El cardenal de Albi, Jouffroy llega a Castilla para ratificar el acuerdo y se entrevista con Isabel en Madrigal. De la entrevista el cardenal sale convencido del enlace, no así Enrique IV que sabía de los preparativos de la boda de su hermana con el aragonés. Isabel llega a Valladolid y Fernando entra en Castilla. Ambos se entrevistan y el 18 de octubre de 1469 se oficia el enlace. Sin embargo, el papa Paulo II no dispensa la bula, que es necesaria dado que los contrayentes son primos, y es falsificada.
El primer embarazo de Isabel llega en 1470, en una situación política inestable, por lo que los príncipes se trasladan a Dueñas. La heredera da a luz a una niña el 2 de octubre de 1470 llamada Isabel.
Sin embargo, la situación de los príncipes era delicada. La popularidad de Isabel había caído y Valladolid había caído en manos de Enrique IV, además se produjo un distanciamiento con el arzobispo Carrillo. Isabel y Fernando comenzaron a viajar por las ciudades para recabar apoyos.
El 1 de diciembre de 1471 el papa Sixto IV concede la bula para el matrimonio de los príncipes. En ese año, Segovia se pasa al bando isabelino. Durante los años posteriores la causa de Isabel ganará adeptos. En 1474, Pacheco enferma de tercianas en un viaje que hace con el monarca y acaba muriendo el 4 de octubre. Para entonces, Enrique IV estaba enfermo y se refugia en el alcázar de Madrid, donde muere el 12 de diciembre de 1474.
Tras su muerte, Isabel se apresuró a ser jurada como reina y propietaria de Castilla y el día 13 de diciembre se llevó a cabo la ceremonia. Sin embargo, Fernando estaba fuera de Castilla y la ahora reina había jurado serlo dejando a su marido como consorte. Así se redacta la Concordia de Segovia, cuyo contenido era:
• Los títulos de todos los documentos de cancillería sería común, el nombre del rey precedería al de la reina y las armas de la reina a las del rey.
• El homenaje de las fortalezas sería a la reina.
• Las rentas de Castilla se dedicarían al sufragio de gastos de la administración, lo restante de común acuerdo de los monarcas
• Igual se seguiría con las de Aragón y Sicilia.
• Todos los cargos del funcionariado serían nombrados por Isabel, y ella libraría los fondos de su esposo.
• Dependería de la reina otorgar mercedes y oficios.
• Toda la provisión beneficial la suplicarían ambos, pero a voluntad de la reina.
• Ambos administrarían justicia, en caso de estar separados cada uno lo haría por su cuenta.
• Parecido trámite se haría con el nombramiento de los corregidores.
En la corte, Carrillo estaba llamado a ser el privado de los reyes; en cambio la actitud autoritaria de Isabel para no ser manejada por la nobleza y no cometer los mismos errores que su hermano hace que Carrillo abandone Segovia y se una al bando de la princesa Juana.
Debemos situar los dos bandos de la guerra civil:
• Por un lado: a favor de Isabel, la Corona de Aragón, parte de la nobleza castellana como la Casa de Mendoza, la familia Manrique de Lara, el duque de Medina Sidonia, Beltrán de la Cueva, la Orden de Santiago y la de Calatrava excepto su maestre.
• A favor de Juana: Portugal, Francia y el resto de la alta nobleza castellana como el arzobispo de Toledo, la familia Estúñiga, el marqués de Villena, el marqués de Cádiz y el Maestre de la Orden de Calatrava.
La guerra termina en 1479 con el reconocimiento de Isabel como reina de Castilla en el Tratado de Alcaçovas donde se reconoce la hegemonía de Portugal en el Atlántico, salvo en las Islas Canarias y el matrimonio de la infanta Isabel con el príncipe heredero Alfonso de Portugal a cambio de una gran dote.
El final de Juana de Castilla lo encontramos en el convento de Santa Clara en Coímbra donde morirá en 1530 despojada de todos sus títulos castellanos.
Tras el nacimiento de su primogénita Isabel (1470-1498) tendrá cuatro hijos más: Juan (1478-1497), Juana (1479-1555), María (1482-1517) y Catalina (1485-1536).
En el plano político, ejercieron una política de alianzas matrimoniales con sus hijos para dejar aislada a Francia: Isabel y María se casaron con Manuel I de Portugal, Juan contraerá matrimonio con Margarita de Habsburgo, Juana con Felipe el Hermoso y Catalina con Arturo de Inglaterra y Enrique VIII. La sucesión de Castilla recae en la figura de Juan, pero éste muere de tuberculosis dejando a una hija póstuma que nacerá muerta. Con su muerte Isabel jura como heredera en Cortes, pero muere al dar a luz a su hijo Miguel de la Paz; su hijo es nombrado heredero pero muere por fiebres a los dos años de edad. Así la sucesión llega hasta Juana, que jurará como heredera a la Corona de Castilla.
En 1476 en las Cortes de Madrigal, Isabel instituye la Santa Hermandad que es un grupo de gente armada pagada por los concejos para perseguir el bandolerismo en los caminos. Se trata del embrión de un ejército regular y especializado. En 1478 se implanta en la Corona de Castilla la Inquisición por la bula del papa Sixto IV Exigit sincerae devotionis con la finalidad de combatir las prácticas judaizantes. La Inquisición dependía directamente de la monarquía. Tras una nueva bula emitida en 1483, se extendió a los reinos de la Corona de Aragón y a los territorios de América, será nombrado Inquisidor General Tomás de Torquemada. Se convirtió en la única institución común para Castilla y Aragón.
En 1482 comienza la Guerra de Granada que busca culminar el proceso de Reconquista. Se prolongó durante diez años y se dividió en tres etapas durante las cuales el propio rey Fernando formó parte de las campañas, en 1491 se crea la ciudad de Santa Fe, la guerra supuso un gran esfuerzo militar para la Corona de Castilla. El 25 de noviembre de 1491 son firmadas las Capitulaciones de Granada, y se concedió un plazo de dos meses para la rendición de la ciudad. La guerra acaba el 2 de enero de 1492 con la entrega de Boabdil de las llaves del lugar. El 17 de abril de 1492, se firman las Capitulaciones de Santa Fe mediante las cuales Colón podrá emprender un viaje para llegar a Asia por el oeste. Además se le concedieron una serie de títulos y prebendas: Almirante, Gobernador, Virrey y el 10 % de las riquezas. El 12 de octubre de 1492 Cristóbal Colón llega a una isla llamada Guarahaní acompañado de tres carabelas: La Pinta, La Niña y La Santamaría. Hará tres viajes más.
En 1494 los reyes firman con Portugal el Tratado de Tordesillas, en virtud del cual se estableció un reparto de las zonas de navegación y conquista del Océano Atlántico y del Nuevo Mundo mediante un meridiano situado a 370 leguas del oeste de las islas de Cabo Verde para evitar conflictos de intereses entre la Monarquía Hispánica y el reino de Portugal.
En 1492 los Reyes Católicos ordenan la expulsión de los judíos mediante el Edicto de Granada, con la finalidad, según el decreto, de que los cristianos nuevos no sean judaizados.
En 1496 el Papa Alejandro VI les otorga mediante la bula Si convenit el título de Reyes Católicos.
Estando en Medina del Campo, se declaró la grave enfermedad, una hidropesía provocada por el cáncer de útero que padecía. Sabiendo su final, ordenó misas por su alma y redactó su testamento el 12 de octubre de 1504, en el cual su hija Juana sería reina de Castilla, pero Fernando administraría y reinaría Castilla en su nombre hasta que el infante Carlos cumpliera veinte años.
Ordenó que su cuerpo fuera sepultado en el Monasterio de San Francisco, situado en la Alhambra en una losa baja. Pidió a sus sucesores que siguieran con la conquista de África.
Isabel murió el 26 de noviembre de 1504 a la edad de 53 años tras treinta de reinado en Castilla.

Comentario:
El libro se divide en trece capítulos separados por los grandes acontecimientos de su vida (estos capítulos están divididos en varios títulos):
• El primer capítulo trata de las bodas de Juan II e Isabel de Portugal y de Enrique IV y Juana de Avis y el nacimiento de los infantes Isabel, Alfonso y Juana.
• El segundo se centra en las figuras del príncipe Alfonso y la infanta Isabel.
• El tercero analiza a Isabel como heredera de Castilla (1468-1464).
• El cuarto lo hace como reina de Castilla.
• El quinto aborda la elaboración del Estado Moderno castellano.
• El sexto trata de la unidad religiosa de todos los territorios y el establecimiento de la Inquisición.
• El séptimo y el octavo exponen la capacidad de la reina para nombrar obispos.
• El noveno relata la reconquista del reino de Granada.
• El décimo explica la acción de Isabel en la reforma de monasterios y órdenes religiosas.
• El undécimo trata el tema de la expulsión de los judíos.
• El duodécimo del tema de la conquista americana.
• El último capítulo examina los últimos años de la vida y el reinado de Isabel la Católica.

El ensayo examina detenidamente la vida de Isabel; pasando por su niñez, su juventud y su madurez. El gran tema de la obra es la vida de la reina. En el libro podemos analizar los grandes acontecimientos en la vida de la soberana: el traslado de Arévalo a la corte con su hermano a la edad de diez años, la sublevación de los nobles y la separación de su hermano, la guerra civil, la coronación, la guerra de Granada, el descubrimiento de América y la expulsión de los judíos.

Isabel fue una mujer que tuvo una gran obsesión: alcanzar el poder y llegar a ser reina. Es el ejemplo de una monarca autoritaria muy influenciada por la Iglesia. Sin embargo, siempre antepuso el bien del reino al suyo propio. Llegó a una Castilla desolada por la guerra y con las arcas vacías y dejó una Castilla fuerte, con la nobleza apartada de las intrigas y con una unión dinástica que crea el proyecto de España sin una unificación territorial, construye las bases del futuro imperio a través del matrimonio de sus hijos y el descubrimiento de América, y crea junto a Fernando de Aragón el antecedente de las Fuerzas Armadas.
Por otra parte, impuso la Inquisición como un medio de control de las prácticas judaizantes y expulsó a la población hebraica ocasionando la pérdida de recursos económicos.
En resumen, la figura de Isabel la Católica es muy compleja de analizar y como todo personaje de la historia tiene sus luces y sus sombras; sin embargo es, sin duda, una de las soberanas más importantes de la historia de nuestro país.

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La Alhambra de Granada

La entrada de hoy trata de una de las joyas de la arquitectura andalusí: la Alhambra de Granada.

El nombre Alhambra tiene su origen en la palabra árabe “Al-Hamrá” que significa “castillo rojo”, debido al tono rojizo de las torres y murallas que rodean la colina de  La Sabica.

La Alhambra fue mandada construir a mediados del siglo XIII por el Rey Ben-Al-Hamar (Mohamed I, 1238-1273) a las orillas del río Darro y frente al albaicín.

Está constituida por una fortaleza o alcazaba que protege la ciudad desde su vértice angulado y una serie continuada de palacios cuya construcción va sucediéndose en el tiempo: primero se construye el Generalife, que no se halla dentro del recinto palacial de la Alhambra porque se encuentra fuera de su circuito defensivo y al otro lado de la muralla. Lógico si tenemos en cuenta que se concibe como una residencia de recreo que buscaba el alejamiento del espacio militar, función original del primer recinto de la Alhambra. Algún tiempo después se construye el primer palacio dentro del recinto amurallado, El Partal, que no obstante mantiene su función de esparcimiento y recreo.

Durante el siglo XIV,bajo el mecenazgo de dos de los sultanes más famosos de la dinastía nazarí Yusuf I (1333-1354) y Muhammad V (1362-1391); que inician la construcción del Palacio de Comares, y que completa la obra del anterior y construye el Palacio de los Leones, completando un conjunto palacial que se ha dado en llamar la Casa Real Vieja, respectivamente.

De todos ellos probablemente sea el Palacio de los Leones el más completo en el desarrollo pleno de todos los recursos arquitectónicos y ornamentales del arte nazarita. Como tal palacio musulmán sigue una estructura habitual de patio abierto central, que sirve como distribuidor de las estancias principales que se reparten entre sus cuatro lados. El agua conserva su protagonismo como elemento dinamizador del espacio abierto, en este caso por medio de la famosa fuente de los leones que da nombre al conjunto palacial.

Hasta no hace mucho tiempo se pensaba que el Palacio de Comares y el de los Leones tenían una funcionalidad complementaria y que si aquél asumía el papel de sede oficial del sultanato, el de los Leones serviría como residencia privada o de recreo. Pero no es así, el de los Leones es un palacio indepeniente, de tal modo que la intención de Muhammad V al construirlo sería la de levantar una réplica al Palacio de su padre, colocando su trono en el llamado Mirador de Lindaraja y estableciendo su despacho en la llamadaSala de las dos hermanas.

Su construcción data del primer periodo del reinado del propio Muhammad Ventre 1354 y 1359, porque cuando vuelve al trono en 1362, el Palacio sirve de marco a las fiestas de su nueva entronización.

El patio dispone una estructura cruciforme, con dos templetes en los lados menores que avanzan hacia el patio, de tal forma que la interrelación espacial es plena, no distinguiéndose fácilmente cuándo empieza el jardín y cuando acaba la edificiación. Otra peculiaridad es que en los cuatro lados del patio se abren pórticos, a base de arquerías sobre columnas de mármol, de aspecto muy frágil. Éstas se distribuyen exentas o agrupadas en grupos de dos o de tres, lo que otorga al conjunto unos ritmos arquitectónico muy variados.

Los capiteles responden al mismo esquema ornamental que en el Palacio de Comares, siendo igualmente de dos tipos, o de ataurique, de hojas de acanto muy estilizadas, o de mocárabes. Los arcos actúan como pantallas visuales, siendo o bien igualmente de mocárabes, o festoneados.

La decoración es profusa con una clara intención de horror vacuii, deazulejos en los zócalos, y encima yeso y madera, que reproducen todo un repertorio infinito de temas epigráficos, atauriques y lacerías.

En cuanto a la fuente propiamente dicha está formada por doce leones en pie colocados circularmente, que pertenecieron a un palacio de S. XI, y que en su día quisieron rememorar la vieja fuente del antiguo Palacio de Salomón, que al parecer era muy similar. La taza superior, ya fue mandada labrar porMuhammad V en el contexto general de las obras de nuevo Palacio de Los Leones.

Alrededor del Patio se disponen como es habitual el resto de las estancias palaciegas: En el lado Norte, la Sala de las dos Hermanas; al sur la Sala de los Abencerrajes; y en los lados mayores, al oeste, la Sala de los Mocárabes, y al este la Sala de los Reyes.

En el lado Norte, en uno de los lados mayores del Palacio se dispone como decimos la Sala de las dos Hermanas, así llamada ya en un poema de Ibn al-Jatib fechable a mediados del S. XIV. No es por tanto como se pensó durante mucho tiempo, un nombre moderno que derive de la disposición en la sala de dos grandes losas de mármol, gemelas, que adornan a los lados la fuente central de la estancia. La verdadera función de la Sala de las dos Hermanas era la de Mexuar de Muhammad V. Al fondo del mismo, el Mirador de Lindaraja o de Daraxa, haría las veces de Salón del Trono, muy similar al que Yusuf I abría en el Salón del Trono de Palacio de Comares. La sala presenta planta cuadrada cubierta con una espectacular cúpula octogonal de mocárabes, apoyada sobre trompas.

En la parte sur del Palacio, se localiza la Sala de los Abencerrajes, llamada así porque en este lugar fue decapitado el Jefe de la familia del mismo nombre, por orden del sultán Muhamadd IX, que por cierto, más tarde correría la misma suerte en este mismo lugar. La habitación se utilizaba en su planta baja para organizar los festines de la época invernal, disponiéndose los comensales en las dos alcobas laterales, que están separadas de la estancia central por arcos gemelos. La parte alta de la estancia se acondicionó como vivienda privada.También esta Sala se cubre con una cúpula de mocárabes sobre trompas y tambor de planta estrellada.

En uno de los lados menores del Palacio y en concreto en su parte occidental, se abre la Sala de los Mocárabes, que servía de vestíbulo de entrada y cuya cúpula de mocárabes que daba nombre a la Sala, quedó destruída por la explosión de un polvorín cercano en 1590, siendo sustituída en la época de Felipe IV por el actual techo barroco de escayola.

Finalmente, en el otro lado menor, en su parte oriental, se abre la famosaSala de los Reyes, estancia ideada para los banquetes de verano al estar directamente abierta al patio central a modo de estancia porticada. Su planta rectangular se divide en siete tramos cuadrados y rectangulares alternativamente, divididos por arcos atajos de mocárabes. Los tramos rectangulares, más sombríos, abren al fondo unas alacenas cuadradas donde se prepararían los manjares para los festines. A su vez, los tramos cuadrados mucho más luminosos al dar paso directamente al patio, abren al fondo alcobas rectangulares para solaz de los invitados.

Presenta una curiosa decoración pintada, de influencia cristiana, al igual que puede observarse decoración mudéjar en los propios arcos atajos. Todo ello consecuencia del intenso intercambio artístico y cultural que se produce entr3_080ge ambos reinos, y que es producto a su vez de la estrecha amistad que unió las personas de Pedro I de Castilla y Muhammad V.

Tras la conquista de los cristianos, los Reyes Católicos mandaron preservar La Alhambra. El Rey Carlos I, nieto de los Reyes Católicos, construyó el palacio al lado de la casa real vieja.

Posteriormente Felipe II destinó impuestos para la conservación de La Alhambra, pero esta empezaría a ser abandonada por gobiernos españoles posteriores. Carlos III (final del s. XVIII) se ocupó de recuperar parte de ella, pero la dominación francesa destruyó algunas zonas del conjunto. En 1870 La Alhambra se declaró Monumento Nacional.
En 1984 se declaró Patrimonio de la Humanidad.

Fuentes: http://tom-historiadelarte.blogspot.com.es/2009/11/la-alhambra-de-granada-refuerzos.html

http://www.artecreha.com/Miradas_CREHA/palacio-de-los-leones-alhambra-de-granada.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Alhambra

 

 

Vida de Fernando el Católico (I): infancia.

Como este año se cumplen 500 años de su fallecimiento, (la última entrada de mi blog trata el tema) he pensado que podríamos ahondar en los distintos momentos de su vida y no quedarnos solo en su muerte morbosa. Comienzo esta serie de entradas centrándome en su infancia.

Hijo de Juan II el Grande y de su segunda esposa Juana Enríquez, nació por deseo de su madre en territorio aragonés, ya que se encontraba en Navarra el 26 de octubre de 1459 (en las disputas de sucesión entre su hijastro Carlos y su esposo Juan II) y se desplazó hasta el caserón de la familia Sada, en la villa de Sos, junto a la frontera mientras su esposo, por entonces rey de Navarra, permanecía en dicho reino dirimiendo sus diferencias por el trono con su hijo, Carlos, el Príncipe de Viana, fruto de su primer matrimonio con Blanca de Navarra, a quien le había usurpado los derechos que legítimamente le correspondían por el testamento de su madre.

Es poco lo que se sabe de sus primeros años y no se conocen los nombres de sus primeros educadores. Recibió las enseñanzas del humanista Vidal de Noya y del obispo gerundense Juan Margarit. Al subir su padre al trono de Aragón, recibió los títulos de Duque de Montblanch y de conde Ribagorza y en 1461, a la muerte de su hermanastro Carlos, se convirtió en príncipe de Gerona y heredero de la Corona de Aragón.

Estaua de Fernando el Católico en los Jardines de Sabatini de Madrid

Su infancia y juventud estuvo marcada por las guerras civiles catalanas y las vicisitudes políticas en las que se vio envuelto su progenitor: nombrado lugarteniente general de Aragón y Cataluña en 1454 y rey de Aragón en 1458, tras la muerte sin herederos de su hermano Alfonso V el Magnánimo, al acceder al trono, fue obligado por las Capitulaciones de Villafranca (1461) a entregar al Príncipe de Viana el gobierno de Cataluña, ya que en éstas, aparte de nombrar al Príncipe Gobernador General, se le prohibía entrar en Cataluña sin permiso y se limitaba notablemente su autoridad real.

Pero la temprana muerte de Carlos (23 de septiembre de 1461) y el incumplimiento de lo pactado – Juan II viendo peligrar la unión de la Corona se negó a rubricar el nombramiento de su hijo – desencadenó la guerra civil catalana (1462-1772), que coincidió con la revuelta del campesinado, iniciada en febrero de 1462, conocida como la revuelta de los payeses de remensa, cuyo apoyo buscó y obtuvo Juan II, que con jefes como Francisco de Verntallat vieron la oportunidad de alzarse contra sus señores.

El rey logró mantener la fidelidad de Aragón, Valencia y Sicilia frente a la revuelta de Cataluña, donde se le consideró desposeído de la Corona, a pesar de haber forzado que Fernando fuera jurado como heredero y lugarteniente general de Principado. Éste, con apenas 11 años sufrió las penalidades del asedio de la ForÇa de Gerona. El ejército de la Generalidad de Cataluña, que dominaba la burguesía rebelde, bajo el mando de Roger Pallarés, sitió a Juana Enríquez y a su hijo durante cuatro meses, hasta que llegaron las tropas del rey que, apoyadas por tropas del rey francés, obligaron a levantar el cerco.

Juan II había hipotecado a Luis XI, rey de Francia, los condados de Cerdaña y el Rosellón como garantía de pago de las 200.000 doblas que se acordaron por la entrega de 700 lanceros (tratado de Bayona, 1462). En el caso de no cumplirse con el plazo de pago acordado – un año – la Cerdaña y el Rosellón pasarían a Francia, como así fue, hasta que fueron recuperados por Fernando en 1493.

El joven Fernando tomó pronto a instancias de su padre parte activa en la administración del estado, participando en la vicisitudes bélicas y políticas de la larga contienda, lo que le proporcionaría un precoz aprendizaje de las cuestiones militares y de gobierno, circunstancia que sus biógrafos tienden a relacionar de manera directa con las habilidades demostradas posteriormente como gobernante .

A los catorce años, su padre le designó como lugarteniente general de la Corona, y en 1468 corregente del Reino y le cedió la Corona de Sicilia, posiblemente para dotar al joven de un reino con el que fortalecer el proyecto matrimonial de Fernando con la princesa Isabel de Castilla, que Juan II negociaba con los magnates castellanos enemigos de Enrique IV. De este matrimonio concertado en Cervera, y celebrado en 1469 en circunstancias novelescas esperaban ambas partes ventajas decisivas para el logro de sus fines particulares: Juan II, para liquidar la guerra civil favorablemente y los grandes castellanos para el triunfo de la causa de Isabel. De hecho sus consecuencias habían de ser mucho más importantes.

 

Fuentes: http://www.arteguias.com/biografia/fernandoelcatolico.htm

https://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_II_de_Arag%C3%B3n#Primeros_a.C3.B1os_de_vida

 

Muerte de Fernando II de Aragón o Fernando el Católico.

Aprovechando que el pasado 23 de enero se cumplían 500 años del fallecimiento de Fernando el Católico, me gustaría recordar las circunstancias de su muerte. Todos sabemos que su fallecimiento no estuvo rodeado de súbditos llorosos alrededor del lecho esperando el desenlace final, sino que fue el lecho el que según el cronista Jerónimo Zurita (1512-1580) acabó con él.

Tras la muerte de Isabel la Católica (1451-1504) y pese todo el afecto que se guardaban entre ellos retratado en la famosa frase “su muerte es para mí el mayor trabajo que en esta vida me podría venir…” el rey Fernando no tardó demasiado tiempo en volver a contraer matrimonio. El 19 de octubre de 1505 contrajo nupcias por segunda vez con una joven de 18 años llamada Germana de Foix, sobrina del rey de Francia.

Pero, ¿por qué este enlace? La respuesta es simple: la posición de debilidad en la cual le dejó la muerte de Isabel en Castilla, aunque en su testamento figurara como Regente hasta la mayoría de edad de Carlos de Gante, la falta de apoyos entre la nobleza local y la llegada de Felipe «el Hermoso» a España obligaron al monarca a retirarse a Aragón. Para neutralizar el apoyo del rey francés a su yerno Felipe, firma el Tratado de Blois, mediante el cual se casaba con la joven Germana que aportaba a la unión los derechos dinásticos de Nápoles y el título simbólico de Rey de Jerusalén. A cambio de esta aportación el Rey se comprometió a nombrar heredero de la Corona de Aragón al primogénito de la pareja, acabando así con el proyecto de unión dinástica de los Reinos de Castilla y Aragón.

Aún así debemos recordar que Fernando de Aragón educó a su nieto Fernando para ser su heredero en caso de que no hubiera descendencia de su matrimonio. ¿Entonces, por qué en el testamento deja como sucesor de las Españas a su nieto Carlos? Demasiadas preguntas para una sola entrada…

Y aquí llegamos al meollo en cuestión; todo el mundo se puso de los nervios porque se había casado de nuevo, aunque el trono de Carlos no corriera peligro al no existir descendencia en esos instantes. Pero nuestros Reyes deseaban un retoño y Fernando se decantó por la ayuda de la cantárida o mosca española (era un escarabajo de color verde brillante) que seco y convertido en polvo tenía un efecto vasodilatador (nuestra viagra de hoy en día) Las malas lenguas dicen que la Reina le obligaba a tomar esta sustancia para aumentar su vigor, y parece que debió funcionar pues tuvieron un hijo que solo sobrevivió 24 horas.

Tras la ingesta de la cantárida, testículos de toro y demás sustancias afrodisiacas nuestro anciano rey iba teniendo una salud más frágil que conllevaba hidropesía con desmayos y congestiones.

Tras ser confesado por el fraile Tomás de Matienzo y solicitar 10.000 misas por su alma, el 23 de enero de 1516, a los 63 años de edad Fernando de Aragón sufrió una hemorragia cerebral que lo llevó a la muerte en Madrigalejo (Cáceres).

Fernando de Aragón fue enterrado junto a su primera esposa, Isabel de Castilla, en la Capilla Real de Granada.

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Fernando II de Aragón