La Oficina Pro-Cautivos de Alfonso XIII

Después de una reseña y unas cuantas entradas sobre los Reyes Católicos creo que es hora de cambiar de reyes y por qué no, de dinastía.

Hoy voy a hablar de un rey que fue destronado, que reinó de 1902 a 1931, con más errores que aciertos. Sin embargo, en esta entrada hablaremos de su mayor acierto: la Oficina Pro-Cautivos. Y cómo no os presento a dicho monarca: Alfonso XIII (1886-1941)

La Oficina Pro-Cautivos es la primera acción humanitaria gubernamental registrada en la historia, con el fin de intentar de dar respuestas a los familiares de los militares o civiles sobre su paradero durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918). (Debemos recordar que España fue neutral en la Gran Guerra.)

Todo comenzó de manera casual cuando el rey de España recibió una carta de una lavandera francesa que le pedía ayuda para conseguir localizar a su esposo, quien había desaparecido durante la batalla de Charleroi. La mujer le pedía ayuda para encontrarlo, ya fuera vivo o muerto. A nuestro rey le interesó la petición y movió toda la maquinaria diplomática para encontrar al marido de la lavandera, que se encontraba vivo en Alemania, e intermedió para que al prisionero le permitieran enviar una carta a su esposa.

El suceso se transmitió boca a boca y llegó hasta un pequeño periódico llamado Lpanorama_1e Petite Gironde,quienes publicaron un artículo hablando de la ayuda humanitaria y desinteresada del Rey de España. Este artículo originó que una oleada de cartas llegaran al Palacio Real de Madrid en busca de ayuda para encontrar a familiares que estaban en paradero desconocido. Al ser imposible atender tantas peticiones de ayuda con su secretario personal, creó la Oficina Pro-Cautivos, en la que trabajaron más de cuarenta personas.

Durante la Primera Guerra Mundial, el proyecto de ayuda humanitaria dio una respuesta a más de 200.000 personas, salvando a algunos soldados de morir fusilados y ayudando a las familias que se encontraron en medio del conflicto poniéndolas a salvo.

Este acto humanitario llevó a Alfonso XIII a ser propuesto para el Premio Nobel de la Paz. ¿Qué cosas tiene la vida, no? Hoy en día la Oficina Pro Cautivos es un ejemplo de solidaridad y altruismo, que (y es mi opinión) apenas es nombrado hoy en día en nuestras escuelas.

Paradojas de la vida, este mismo rey fue el el que en 1921 estuvo involucra
do directamente en el Desastre de Anual, el que unió su destino a un dictador como Miguel Primo de Rivera y el que abandonó (como una rata abandona el barco cuando se hunde) España en 1931 aduciendo querer evitar una Guerra Civil que desgraciadamente, ya estaba escrita en el futuro del país.

Con sus luces y sus sombras, Alfonso XIII hizo algo que ningún rey de su época se atrevió a hacer: crear una oficina donde aquellas personas que habían perdido a familiares en la guerra pudieran encontrarlos.

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Sobre La Corona Partida y el Ministerio del Tiempo.

Hoy vengo a hablaros de mi opinión sobre las críticas que reciben tanto la serie del Ministerio del Tiempo como la película de La Corona Partida.

Empecemos por el Ministerio del Tiempo: seguramente ya habréis oído algo sobre ella si no sois unos auténticos “ministéricos”. Pues bien, el primer capítulo de la temporada ha recibido algunas críticas como: “tratan mal la Historia de España”. Probablemente se refieran al trato que en la serie se le da al Cid, el mito español por excelencia. Pues señores, al fin y al cabo es un trato correcto, pues el Cid nunca fue un patriota ni un adalid de la Reconquista.

Debemos diferenciar entre leyenda e historia, frase que aparece en repetidas otve-el-ministerio-del-tiempo-logo-seriecasiones en el capítulo pues la leyenda del Cid es solo eso, leyenda. La realidad es un poco más dura pues el Cid durante toda su vida mantuvo tensas relaciones con el rey de Castilla Alfonso VI y fue cambiando de un bando a otro según sus conveniencias. Podríamos tacharlo de una especie de mercenario que no aceptaba señor alguno, solo su propia persona.

Pero la realidad no hace que se desmerezca su persona, no hace que se pierda el respeto por él. Solo nos otorga un poco más de luz sobre una figura de nuestra historia muy mitificada. ¿Qué más da si fue mercenario o no? ¿Qué más da si le importaba el honor? Nada. Pero tengamos presente siempre la realidad para que podamos diferenciarla del mito.

Y ahora vamos con La Corona Partida: debido al estreno de esta película en el cine, muchas revistas y sitios web especializados tachan el estreno de “fracaso”.

Por supuesto que esta película no va a tener los espectadores que tienen otras como “Ocho apellidos vascos” o como “Palmeras en la Nieve” principalmente por varias razones:

1º No se le ha dado toda la publicidad de la que disfrutaron en su tiemla_corona_partida-881246091-largepo otras filmaciones.

2º No es una película de “marketing”

3º No nos engañemos, la película no es para todos los públicos.

Por eso, no va a mover a tanta gente como otras producciones con otros temas más atractivos. Desengañémonos, en España una película sobre nuestra historia (bien hecha) nunca será un taquillazo, desgraciadamente.

Por último, todas las críticas asemejan el largometraje con “Juego de Tronos”, cosa que yo, como lectora de los libros y receptora de la serie me ofende. La Corona Partida no es el “Juego de Tronos” patrio, porque básicamente no es ficción, es historia. Y por mucho que los libros estén basados en personajes históricos nunca se asemejará un mínimo a nuestra realidad histórica.

 

 

“España es un país formidable, con una historia maravillosa de creación, de innovación, de continuidad de proyecto… Es el país más inteligible de Europa, pero lo que pasa es que la gente se empeña en no entenderlo”

Julián Marías

Vida de Fernando el Católico (I): infancia.

Como este año se cumplen 500 años de su fallecimiento, (la última entrada de mi blog trata el tema) he pensado que podríamos ahondar en los distintos momentos de su vida y no quedarnos solo en su muerte morbosa. Comienzo esta serie de entradas centrándome en su infancia.

Hijo de Juan II el Grande y de su segunda esposa Juana Enríquez, nació por deseo de su madre en territorio aragonés, ya que se encontraba en Navarra el 26 de octubre de 1459 (en las disputas de sucesión entre su hijastro Carlos y su esposo Juan II) y se desplazó hasta el caserón de la familia Sada, en la villa de Sos, junto a la frontera mientras su esposo, por entonces rey de Navarra, permanecía en dicho reino dirimiendo sus diferencias por el trono con su hijo, Carlos, el Príncipe de Viana, fruto de su primer matrimonio con Blanca de Navarra, a quien le había usurpado los derechos que legítimamente le correspondían por el testamento de su madre.

Es poco lo que se sabe de sus primeros años y no se conocen los nombres de sus primeros educadores. Recibió las enseñanzas del humanista Vidal de Noya y del obispo gerundense Juan Margarit. Al subir su padre al trono de Aragón, recibió los títulos de Duque de Montblanch y de conde Ribagorza y en 1461, a la muerte de su hermanastro Carlos, se convirtió en príncipe de Gerona y heredero de la Corona de Aragón.

Estaua de Fernando el Católico en los Jardines de Sabatini de Madrid

Su infancia y juventud estuvo marcada por las guerras civiles catalanas y las vicisitudes políticas en las que se vio envuelto su progenitor: nombrado lugarteniente general de Aragón y Cataluña en 1454 y rey de Aragón en 1458, tras la muerte sin herederos de su hermano Alfonso V el Magnánimo, al acceder al trono, fue obligado por las Capitulaciones de Villafranca (1461) a entregar al Príncipe de Viana el gobierno de Cataluña, ya que en éstas, aparte de nombrar al Príncipe Gobernador General, se le prohibía entrar en Cataluña sin permiso y se limitaba notablemente su autoridad real.

Pero la temprana muerte de Carlos (23 de septiembre de 1461) y el incumplimiento de lo pactado – Juan II viendo peligrar la unión de la Corona se negó a rubricar el nombramiento de su hijo – desencadenó la guerra civil catalana (1462-1772), que coincidió con la revuelta del campesinado, iniciada en febrero de 1462, conocida como la revuelta de los payeses de remensa, cuyo apoyo buscó y obtuvo Juan II, que con jefes como Francisco de Verntallat vieron la oportunidad de alzarse contra sus señores.

El rey logró mantener la fidelidad de Aragón, Valencia y Sicilia frente a la revuelta de Cataluña, donde se le consideró desposeído de la Corona, a pesar de haber forzado que Fernando fuera jurado como heredero y lugarteniente general de Principado. Éste, con apenas 11 años sufrió las penalidades del asedio de la ForÇa de Gerona. El ejército de la Generalidad de Cataluña, que dominaba la burguesía rebelde, bajo el mando de Roger Pallarés, sitió a Juana Enríquez y a su hijo durante cuatro meses, hasta que llegaron las tropas del rey que, apoyadas por tropas del rey francés, obligaron a levantar el cerco.

Juan II había hipotecado a Luis XI, rey de Francia, los condados de Cerdaña y el Rosellón como garantía de pago de las 200.000 doblas que se acordaron por la entrega de 700 lanceros (tratado de Bayona, 1462). En el caso de no cumplirse con el plazo de pago acordado – un año – la Cerdaña y el Rosellón pasarían a Francia, como así fue, hasta que fueron recuperados por Fernando en 1493.

El joven Fernando tomó pronto a instancias de su padre parte activa en la administración del estado, participando en la vicisitudes bélicas y políticas de la larga contienda, lo que le proporcionaría un precoz aprendizaje de las cuestiones militares y de gobierno, circunstancia que sus biógrafos tienden a relacionar de manera directa con las habilidades demostradas posteriormente como gobernante .

A los catorce años, su padre le designó como lugarteniente general de la Corona, y en 1468 corregente del Reino y le cedió la Corona de Sicilia, posiblemente para dotar al joven de un reino con el que fortalecer el proyecto matrimonial de Fernando con la princesa Isabel de Castilla, que Juan II negociaba con los magnates castellanos enemigos de Enrique IV. De este matrimonio concertado en Cervera, y celebrado en 1469 en circunstancias novelescas esperaban ambas partes ventajas decisivas para el logro de sus fines particulares: Juan II, para liquidar la guerra civil favorablemente y los grandes castellanos para el triunfo de la causa de Isabel. De hecho sus consecuencias habían de ser mucho más importantes.

 

Fuentes: http://www.arteguias.com/biografia/fernandoelcatolico.htm

https://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_II_de_Arag%C3%B3n#Primeros_a.C3.B1os_de_vida

 

14 de diciembre de 1788

Avanzamos en el tiempo para llegar de nuevo a otra subida al trono de España. Sin embargo cambiamos de dinastía, ahora reinan los Borbones. Por las fechas seguro que sabéis de quién estoy hablando: de Carlos IV.

Sí, el rey retratado por Goya, aquel que abdicó en Fernando VII y después fue a llorarle a Napoleón para recuperar su trono, ese.

Subió al trono a la muerte de su padre el rey Carlos III, al comienzo de su reinado se da cierto reformismo con ministros como Floridablanca. Pero no creáis que todo el monte es orégano, porque en 1789 estalla la Revolución Francesa y nuestro rey, pensando “Cuando París estornuda, Europa se resfría” cambia la política y decide aislar a España del resto de Europa para evitar los aires revolucionarios. En este clima, llega a la corte un tal Manuel Godoy (las malas lenguas cuentan que es amante de la reina Maria Luisa de Parma) que irá escalando puestos con una rapidez sospechosa hasta proclamarse Príncipe de la Paz.

Y así el triunvirato formado por los Reyes y Godoy comienzan a firmar pactos con Napoleón Bonaparte, un señor bajito que se corona Emperador y que pretende poner a todos sus hermanos en las coronas europeas.

Pero es que este nuestro rey no tenía suerte con la familia y un hijo suyo,el futuro Fernando VII le obligó a cederle la corona tras el Motín de Aranjuez, nos encontramos en marzo de 1808, en el preludio de la Guerra de la Independencia, pero ésa ya es otra historia.

Carlos IV muere en el exilio el 19 de enero de 1819.

Una descripción brillante de la psicología de cada personaje.
La Familia de Carlos IV Autor: Francisco de Goya Año:1800 Museo del Prado (Madrid)

Os recomiendo un libro que habla de esta época convulsa de nuestra historia y por el cual desfilan los personajes más famosos de la época.

9788408004073
Título: Capricho       Autor: Almudena de Arteaga  

 

 

 

 

13 de Diciembre de 1474

Inauguro mi primer blog con el personaje que da nombre a mi usuario: Isabel de Castilla o Isabel la Católica. Y os preguntaréis: ¿por qué viene ahora a hablarnos de esta reina?

La respuesta es simple, mañana se cumplen 541 años de la coronación de Isabel y me gustaría hablaros un poco de ella.

El 11 de diciembre de 1474, el rey Enrique IV fallecía en Madrid y su hermanastra Isabel, que se hallaba en esos momentos en Segovia organizó en apenas un día su coronación. Os preguntaréis el por qué de tanta prisa. Nuestra protagonista debía dar un golpe de efecto en el Reino para demostrar que la heredera era ella y no Juana. Y aquí estamos, un 13 de diciembre de 1474 acudiendo a la coronación de la reina más importante de España, pero por supuesto nadie preveía por aquel entonces que llegaría a serlo.

La Coronación se celebra en la Iglesia de San Miguel Arcángel, situada en la Plaza Mayor de Segovia, donde la Princesa de Asturias vestida de riguroso luto, según cuentan las crónicas se deshace del manto oscuro dejando ver unos ropajes de gala. En la Plaza Mayor se halla un cadalso en el cual jura respetar las leyes de Castilla como heredera de Enrique por los pactos de Guisando. Tras el juramento, ordena desfilar detrás de la espada de la Justicia, dando a entender que ella sería la única que aplicaría justicia en el reino personalmente (fue la primera reina que lo hizo).

Tras la ceremonia Isabel se apresuró a llamar a los corregidores de las ciudades para que fueran a jurarle obediencia, sin embargo, algunas ciudades se negaron a acudir. ¿Qué pasará después?

Por cierto, ¿donde estaba Fernando de Aragón mientras tanto?                      Todo lo que viene después es otra historia que merece un capítulo aparte.

 

Muchas gracias por leer estas líneas que buscan difundir aspectos clave de nuestra historia.

 

isabel_catolica